on Apr 17th, 2008Ayahuasca

AYAHUASKA (Banisteriopsis caapi - Psichotria viridis)

No es nuestra intención hacer una referencia histórica o antropológica sobre la Ayahuaska, debido a que ya existe mucha confusión al respecto. Sin embargo creemos que tenemos la obligación de mencionar que esta pócima sagrada ha sido usada durante miles de años por nuestros ancestros, y que nuestros padres incas conocían su uso como herramienta para el desarrollo interior y espiritual del hombre.

 

Ayahuaska es una palabra en idioma RUNASIMI o quechua o lengua de corte Inka, la traducción literal de esta palabra es: “Soga de la Muerte”, aunque su verdadera connotación es de índole espiritual y podríamos traducirla como: “Canal hacia el mundo Invisible”.

Luego de los 50 años de guerra de la resistencia de Manco Inka durante el siglo XVI, parte de los incas se internaron en la selva y desde ese entonces el uso de la ayahuaska se limitó durante mucho tiempo al mundo amazónico, en donde la pócima ya había sido usada durante miles de años por diversos grupos étnicos existentes en esta región.

El uso de la ayahuaska en el resto del mundo permaneció casi desconocido durante siglos hasta que la región amazónica empezó a ser colonizada por los mestizos, más aún cuando llegó la época de la búsqueda del caucho y luego la de los buscadores de oro y petróleo, es así que comenzaron a formarse poblados de colonos que tuvieron conocimiento de la medicina de los pobladores nativos.

Durante el siglo XX el uso de la ayahuaska ha adoptado varias asimilaciones culturales y así nuevas formas de consumo.

La cultura occidental tuvo su primer encuentro con la ayahuaska a mediados del siglo XIX gracias a el ecuatoriano Manuel villavicencio y el inglés Richard Spruce y recién a mediados del siglo XX se logra aislar los principales alcaloides de la pócima. Es recién después de los años 60 que el hombre occidental comienza a usar la ayahuaska como herramienta para la exploración de la conciencia. Desde aquella época su uso cada vez está siendo más amplio e incluso está siendo objeto de diversos estudios científicos. Médicos psiquiatras han experimentado con la ayahuaska en diferentes tratamientos, como por ejemplo en la terapéutica para rehabilitación de toxicomanos.

La ayahuaska es una medicina que trabaja en diferentes niveles; es una purga para la limpieza de las intoxicaciones del cuerpo, es un liberador de diferentes traumas psicológicos y es una herramienta para el trabajo de desarrollo interior del hombre. En el uso de la ayahuaska es muy importante las dietas y durante las ceremonias es indispensable la participación de un maestro curandero que sepa emplear los icaros o cantos de curación a los cuales accede gracias al uso de la planta maestra.

La preparación de la ayahuaska se realiza desde tiempos ancestrales esencialmente con dos plantas: la liana Ayahuaska (Banisteropsis caapi) y la Chakruna (Psichotria viridis). De acuerdo a los actuales estudios científicos los estados modificados de conciencia a los que lleva la ayahuaska son debidos a la interacción de dos sustancias contenidas en las plantas con las que se prepara la medicina; una es la harmalina que se halla en la liana y la dimetiltriptamina, que se encuentra en la chakruna. Existen referencias detalladas sobre los estudios científicos en el libro de Jonathan Ott, Pharmacoteon . Estos estudios han dado como resultado la aparición de la ana-huaska (análogo de la ayahuaska), lo cual es la mezcla de diferentes plantas que, por una parte, contienen harmalina, y por otra, DMT; aunque es importante indicar que no sólo es suficiente la ingestión de la solución obtenida por la mezcla de las plantas para lograr los resultados curativos, sino que es necesario la participación del médico curandero, los conocimientos que él posee sobre el uso de la planta maestra y además la óptima dirección de una ceremonia, debido a la importancia terapéutica del ritual.

La ayahuaska es una medicina ancestral que en algunas ocasiones tiene la facultad de conectar a algunos hombres con poderes del inconciente colectivo, dándole acceso a las imágenes primordiales, las cuales son los pensamientos más antiguos, generales y profundos de la humanidad, tienen tanto de sentimientos como de pensamientos; es más, poseen algo así como una vida propia e independiente, como aquella especie de alma parcial, que podemos ver fácilmente en todos los sistemas filosóficos o gnósticos, que se basan en la percepción de lo inconciente como manantial de conocimiento; así por ejemplo: La Ciencia Antroposófica del Espíritu de Rudolf Steiner. La representación de ángeles, arcángeles, de tronos y dominaciones, en San Pablo, de los arcontes y reinos de la luz, en los gnósticos, de la celestial jerarquía, en Dionisio Aeropagita, etc, todo esto procede de la percepción de la relativa independencia de los arquetipos o dominantes del inconciente colectivo.

El inconciente colectivo de acuerdo a la definición de Carl Gustav Jung, es la poderosa herencia espiritual del desarrollo de la humanidad, que renace en la estructura cerebral de cada individuo. Apreciar la psique inconciente, valorarla hasta el punto de juzgarla digna de ser una fuente de conocimiento, no es en absoluto tan ilusorio como pretende el racionalismo occidental, el cual se inclina a suponer que todo conocimiento viene, en último análisis, del exterior, pero hoy sabemos con certeza que el inconciente posee contenidos que si pudiéramos hacerlos concientes, representarían un aumento inmenso de conocimientos. Si se considera que las culturas antiguas, hasta las más primitivas utilizaron los sueños y las visiones como fuente de conocimiento, se comprende que la vieja concepción haya imputado al alma un saber superior, incluso divino. De hecho, el inconciente dispone de percepciones subliminales cuyas gama y extensión rozan lo maravilloso; en el estadio primitivo, los sueños y las visiones, en un justo reconocimiento de este estado de hecho, son mirados como fuente de informaciones importantes, sobre esta base psicológica se han alzado, desde los tiempos más remotos, poderosas culturas, tales como las culturas india y china, que elaboraron filosófica y prácticamente, hasta en sus menores detalles, la vía del conocimiento interior. Es así que, la ayahuaska, al poder dar acceso a estas dominantes del inconciente colectivo puede ser considerada como una importantísima herramienta para el auto-conocimiento y como posibilidad para el desarrollo espiritual de la humanidad.

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